sábado, 21 de diciembre de 2013

Tu beso

Y me pregunto si no será mejor así.
Siempre así, de esta manera.

Espacio infinito que rescata del tumulto
de pensamientos cotidianos,
es el recuerdo...

Oasis que refresca el aburrimiento,
que salva del tedio,
de un correr de días extenuante y
anodino.

Si sumergida en ese barullo que es lo cotidiano
es tu recuerdo el que me rescata y me salva,
me toca no sé qué mecanismo interior secreto,
y dibuja una sonrisa en mi cara,
me pregunto si debiera no escribir palabras,
sino cantar  notas indelebles
que hagan el amor al aire que ambos respiramos
y dejar intacta en mi memoria
la sonrisa que me regalaste
con tus labios, con tu mirada.

Me pregunto si no será mejor así.
Siempre así, de esta manera.
Inocente, pueril y pura
la forma en que desgastamos el mirarnos.
El amor es cruel.
Hace promesas y envuelve en sutilezas
que no son más que espejismos
que torturan la sed del náufrago del desierto.

Me pregunto si no será mejor así,
así, de esta manera.
Conservarte para siempre
en esos ojos que salvan
y emergen brillantes y vibrantes
cuando conduciendo estoy al volante.

Quisiera no decir palabras,
palabras que no saben dibujar
de mi recuerdo, tu beso,
el beso que me diste
con tu sonrisa, con tu mirada.




jueves, 19 de diciembre de 2013

Hojarasca

No hay en mi vida un día sensato.
Lo busco, quizás, lo intento,
pero, lo cierto, es que
no hay en mi vida un día sensato.

Rebusqué entre la hojarasca
desdeñada del otoño, y
a cada paso me escupía la verdad
a la cara de forma descarada.


Que no soy yo,
la que ando a cada paso.

Que no soy yo,
la que busca un amparo.

Que no soy yo,
la que sola cada día
en la soledad suspira,
y que no sé ni por qué
roba horas al sueño
sin pagar condena.

No soy más que la máscara,
la que aprendió el papel
y lo representa cada día
con brillantez suprema.

No soy más que una pobre esclava,
de mis vientos, de mis palabras...
poco más que nada.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Alcanzando el saber día a día,
alcanzando la seguridad más certera 
de que no existe el amor. 
Solo existe la querencia de abrir de par en par el alma,
como ventana en fachada blanca,
a la hora del frescor matinal en días del estío,
y dejarse arrastrar por el vendaval. 


Te escucho en las canciones, te confundo 
entre palabras,
te añoro entre los cantos, 
y te espero, 
esperando que tú esperes igual.

No hay azar,
solo la certeza de que existas en algún lugar, 
y que tu aliento y el mío se mezclen 
permitiendo respirar a ese dios 
que alimentado de suspiros de ausencias,
otorgue vida a un destino incierto, engañoso y siempre,
siempre cruel. 




"...estoy aquí a tu lado para que no tengas miedo, 
al miedo de estar solos, 
solos en el Universo." L.E.Aute


martes, 3 de diciembre de 2013

Un reloj hecho de vientos




A veces te sueño.

Te sueño y, en el sueño, 
te espero. 

Hoy te he soñado,
he soñado que me has buscado,
y, sin embargo, 
y, a pesar de estarte esperando,
no me has encontrado.


Maldito sino que me condena, 
maldito empeño en el que me obstino.

Enredarme en una mirada
como el aire en el vuelo de una mariposa. 
Quedarme enredada  y 
desgranar cada hora,
desguazar  minutos y  segundos 
hasta que entre mis manos no queda nada. 

Y aunque hacía tiempo que había decidido 
no pensarte, 
no soñarte más...

pero es que me quedé enredada en el vuelo 
sutil de  una mariposa. 

Maldito sino que me condena, 
maldito empeño en el que me obstino,
un reloj hecho de vientos,
una mirada efímera,
una espera eterna. 

La tregua

¡Es el mundo tan infinito!
¡Queda tanto por aprender!
Es tan pequeño, limitado e insignificante mi conocimiento que, 
a veces, me abruma, 
y siento deseos de no querer saber nada más. 
De abandonarme al mundo 
como perro callejero e 
ir viviendo en un baile 
en que los vientos me balanceen con su son. 

Darme una tregua y fingir;
(¿es que acaso no finjo ya?) 

Fingir y descansar. 
(¿es que acaso hay descanso 
en el fingimiento?)

viernes, 29 de noviembre de 2013

Adoración


Océanos envolventes en cualquier lugar.
Y tú como náufrago te aferras a tu metro de tierra.
Un mundo infinito que muestra su grandeza,
y tú como niño indefenso agarrado a la mano de mamá.

Un puñado de sensaciones,
un puñado de emociones
que florecen, de pronto, en paz.


Músicas que, sin ellas saberlo,
te dicen quién eres y
te arrancan de un letargo aséptico.
Quiero reír y quiero llorar.

Vuelvo por un momento la mirada y
ahora sé quién soy,
mañana no lo sé.

Me enamora cada mañana la tierra,
me enamora mi casa,
me sobrepasa en el pecho la devoción por mi hogar. 




domingo, 3 de noviembre de 2013

Ese olor a mi casa

Ese olor a mi casa,
que me aligera el alma.

Todo cuanto hago es pensando en ti.





Elijo mi vestido, 
preparo mi peinado con esmero,
me maquillo,
me visto y perfumo.
Me miro en el espejo.
Enfundo mis pies en unos tacones 
de metro, y salgo a la calle. 

Voy donde te espero, 
pasan las horas, 
y baja el  vino en la copa. 
El minutero que no quiere parar 
en la esfera en blanco y negro. 

Observo como todo alrededor cambia. 
Las gentes vienen y van.
Unos bailan, otros hablan, 
otros miran y todos beben. 

Una copa, dos copas, 
dos palabras sin sentido
y tú que no entras por la puerta. 

Quiero beber.

Quiero anestesiarme y no pensar, 
no pensar que si me enamoro de ti,
puede que después no vuelva a ser la misma. 

Llego a mi casa con el sabor del fracaso en la boca.
Me meto en la cama y...
ese olor a mi casa. 

No necesito tenerte, no necesito nada.

Me meto en mi casa,
vuelvo a ser yo, y ¡oh!
aquí no ha pasado nada. 

jueves, 24 de octubre de 2013

Vencidos

El tiempo hizo de nosotros 
la misma gente que éramos,
iguales,
pero con sombras en la mirada.
Nos puso en el alma
la necesidad urgente de
recostar nuestra calma
o nuestra desgana,
en un hombro, el de cualquiera
que fuera cercano
que fuera humano, y
sin embargo,
mostramos en la mirada
desdén y desconfianza. 

domingo, 13 de octubre de 2013

Impaciencia

Camino por una senda y
quiero más.

Me despisto, me pierdo y
quiero más.

Me reencuentro, conozco y
quizás aprendo y
quiero más.

Camino y camino y pienso y
quiero más.

Me sorprendo,
¿de qué te sorprendes? y
sigo queriendo más.

Más, quiero más,
quiero más.

Te busco y te confundo.
Te confundo, te confundo y
quiero más.

Te miro, y te miro
sólo te miro y
quiero más,
¡QUIERO MÁS!

Te encuentro en unos ojos
que me miran de reojo y
quiero más.

Te digo que quiero más.
Te lo grito: ¡QUIERO MÁS!

Te veo en tu mirada
y quiero más.

miércoles, 2 de octubre de 2013

El olor de una mirada

El olor a café recién hecho.
El olor a pan recién tostado.

Olor a nubes, a lluvia, a tierra mojada.

La fragancia que te pones en el cuello en la mañana.


El olor del pelo recién lavado.
El olor de tu perro, de ese libro que te aguarda,
de tu ropa recién planchada. 

El olor de la mañana, del sol, de la brisa fresca matutina
que mueve las ramas de los árboles,
del pino, del álamo blanco...;
el césped cubierto del rocío de la alborada.

El olor del mar, 
de las pequeñas gotas de espuma blanca 
y de la arena que te buscan y acarician
y que te salpican en la cara.

El olor de tu sonrisa, de tu mirada;
del bebé que te carcajea y canta.

El viento, ¡qué caminos recorrerá el viento 
impregnado de todos tus aromas!

Y yo me pregunto,
¿a qué olería el mundo cuando 
aquí no eramos nada?

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Todo o nada III




Mi amor es caro.

No es fácil y no es simple.

No es un faro.
No es un norte ni un soporte.

Gusta de compartirse en playas de delicia,
en habitaciones oscuras o arenas movedizas.
Gusta de descifrar enigmas a la luz de una vela,
y de observar la luna en noches de tormenta.

Mas mi amor no es un jardín florido
ni una estancia perfumada.

Mi amor es guerrero
que en la lucha entrega,
y, tras ella,
serio botín demanda.
Es bizarro, es valiente.
No espera tambores ni fanfarrias.
Solamente lo quiere todo o mejor nada.





En el invierno

Nacer
es la esencia misma del morir.
La muerte oscura,
dolorosa y solitaria.
Siempre sola.
(No existe muerte dulce,
la dulzura para las ensoñaciones y cuentos.)

En la oscuridad fría y gélida del invierno
un poco muero.
En agosto o enero,
en la soledad del hogar sin fuego.

Se precisa saber morir.
Morir para empezar de nuevo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Repentes

No es mío.
No era mío y
jamás lo será.
Lo sufrí y lo asumo.
No me duele.

Pero siento dicha
cuando sé que su amor
ahora no pertenece a nadie.

¿Será que así se acerca más a mí?

¿Seguirá siendo amor
o pura maldad,
cuando siento alivio
por su certero dolor?

jueves, 22 de agosto de 2013

Indefectiblemente


Unos versos son tan solo unas palabras,                   
que escritas o leídas
se asemejan a una jaula. 
La que coarta la libertad
del viento en el que el alma 
quiere convertirse en la alborada.


No quiero ser un canto, 
no quiero ser un ave 
ni quiero ser  tampoco agua.

Unos versos son tan solo unas palabras.
Las que hace tiempo escribiera aquel poeta,
que apresó entre sus rimas y cadencias,
el pulso desbocado de corazones,
desposeídos y desesperanzados,
cabalgando locos y trastornados,
porque hace tiempo que perdieron 
el norte, el rumbo y el camino. 

El tiempo se ríe de nosotros descaradamente,
y nosotros lo amamos indefectiblemente.


"...¡Qué triste es tener sin flores 
el santo jardín del alma,
soñar con almas floridas, 
soñar con sonrisas plácidas, 
con ojos dulces, con tardes
de primaveras fantásticas!...
¡Qué triste es llorar, sin ojos
que contesten nuestras lágrimas!..."(Juan Ramón Jiménez)

viernes, 16 de agosto de 2013

Dame un motivo

Aburrimiento en las ramas de un árbol.
Tardes estivales, nubes en el cielo,
silencio lejano y calina por doquier.

Tardes sugerentes.
Muevo mi cuerpo al son de melodías candentes.

Ven y cántame al oído.

Ven y hazme temblar los cimientos.

Dame un motivo,
dame un motivo...
Ven.
Ven y dámelo.

viernes, 26 de julio de 2013

Él

"En la pasión, el recuerdo se inclina a lo intemporal"
José Luis Borges

Era moreno, alto,
corpulento, grande.
Y cuando me abrazaba
me volvía tan pequeña
que desaparecía entre sus brazos.

Nuestro sexo era pura furia, pura pasión.
El rugir de dos cuerpos hambrientos.

Lo amaba.

Lo amaba como se ama el atardecer,
como se ama el canto del río
o el aullido de los pinos
a merced del viento en la noche.

Lo amaba.

Lo amaba por ser el único que vio a través de mí
y supo como hablarme.

Nunca me pidió nada,
tampoco yo le pedí nada.

Y ahora sé que es el amor más verdadero
que he sentido, y aún siento.


Enloquecí cuando ya no lo tuve.

Mas el tiempo mitiga toda ruina, todo dolor.
Aunque no sabía que ahogaba también la pasión.
La que con él sentí,
y que con él desapareció.

Ya su recuerdo no entumece mi cuerpo
y me impide andar...
pero hay noches como esta...
hay noches como esta...


jueves, 25 de julio de 2013

Flores caras*

Me quiso entre sus sábanas,
pero nunca me quiso ni en su vida
ni en sus horas ni en su casa.

Y voy tarareando una canción de pena
cual famosa tonadillera,
porque se me ha perdido el amor
ese al que tanto yo amara.

Y de rincón a esquina enlutada
voy buscando aquellas lágrimas que llovieran
sobre un lago cristalino y vivo,
pero ya hace tiempo que se secaron y
dejaron al alma hueca.



* Flores raras, del álbum Que me parta un rayo y Flores raras, Christina Rosenvinge.

viernes, 19 de julio de 2013

Escribí mi nombre

Escribí mi nombre en pizarra blanca,
y la lluvia que cayó
lo fue borrando,
derramando ríos de lágrimas azules,
devorando el rostro,
devorando el alma.

Un nombre vacío, hueco,
sin ganas,
sin dueño,
ni tan siquiera ya poseedor de una daga,
con la que herir un pensamiento,
una mirada.

Yermo.
Yermo como el vientre de la anciana.

martes, 9 de julio de 2013

El renacer de lo fantástico

Amaneció tarde aquel día en mi casa, 
y desperté en el lado equivocado de la cama.
Dando traspiés fue avanzando el día, 
abriendo puertas, cerrando heridas. 

Que yo te quiera o no te quiera 
no es lo importante ahora
sino comprender que no se puede
alterar el ritmo natural de las cosas.

Y que en busca del renacer de algo fantástico
equivocamos las palabras,
equivocamos sentimientos. 

Que yo te quiera o  no te quiera
no es lo importante ahora, 
sino que vinimos a este mundo 
para llevar a cabo una eterna búsqueda. 


domingo, 7 de julio de 2013

Cosas



Pequeños tesoros que conforman una vida.
Los contemplo y me recreo en ellos,
en el recuerdo que ellos mismos crearon.
Y, por un momento,
la pena se ha adueñado de mí.



Cada pequeña cosita tiene una importancia única,
es un momento que nunca más
se volverá a repetir.

¡Qué será de estas muchas cosas
que son mi vida!
¡Qué será de ellas cuando yo me haya ido!
¡Quién al mirarlas las reconocerá
como pedacitos de una historia,
cada una con su fecha, con su valor!

Quedarán huérfanas de mí,
huérfanas de su sentido,
huérfanas de ninguna estimación.


lunes, 24 de junio de 2013

Bóveda o de la Regeneración


No cogí libremente el camino de la alegría,
ni tampoco cogí libremente el de la tristeza.

Sumida en un profundo sueño, poco a poco,
fui olvidando quien era.
No necesité un abismo para el despertar,
tan solo escuchar el susurro del viento entre los árboles
y el crujir de las ramas que vinieron para recordarme...


(¡cuán fácil es olvidar!)
que debía ser yo,
la que asomada al borde del infierno,
emprendiera la marcha en busca,
de lo que sin saber por qué,
había perdido hacia tiempo.

(23 de Junio de 2013)



miércoles, 5 de junio de 2013

Amigos



Vivo en un pequeño espacio.
El pequeño espacio que la vida me otorga.
Lo lleno de aquello que me agrada,
y es el mío y son mis cosas.

Yo soy mi propia persona
y todo aquello que la adorna:
libros, músicas, amigos, recuerdos, vivencias.

Soy todo, estoy en todo,
todo me alegra y todo me entristece.
Río si mi amigo ríe,
también lloro si mi amigo llora.

Hace un tiempo que escribí este pequeño texto. Inspirado por y para un amigo que estaba pasando por unas circunstancias bastante feas en esos días. 

viernes, 24 de mayo de 2013

Con el suave aleteo de unas minúsculas alas
percibí la brisa tenue que despertó
y me sentí parte y me sentí fuera.
En busca de un equilibrio que no,
que en mi no lo he de encontrar,
y siempre en la antesala del orgasmo,



marmórea, eterna,
abandonada en el camino del desconocimiento,
o quizás de la desidia,
siempre enferma de lo humano.
En espera de un algo que no se quiere materializar,
y busco en la magia la gracia
de un tiempo que me dejó tirada sin libro de instrucciones.



viernes, 10 de mayo de 2013

Todo o nada II

Retorcer y exprimir los momentos.
Vivir una falsa fantasía
¿es que hay alguna que sea verdad?

Un ideal cargado de éter,
de briznas de viento,
de hilos de palabras que te guían al caminar.

Pero nada es verdad.
Nunca nada es verdad.

Habrá que hacer sitio
en la caja de recuerdos
a tanta conformidad.

Tratar de mantener el equilibrio
en una cuerda que para poco da ya,
mantener el equilibrio en tierra de nadie
por miedo a la caída,
sin entender que tras ella
es más luminoso el camino a emprender.
Es preferible caer, siempre caer...

O es todo o es nada,
lo demás solo mediocridad.
Que como reza el dicho popular:
"ni chicha ni limoná".

(25/Febrero/2013)

martes, 30 de abril de 2013

Materia oscura


Tengo miedo a la noche. 

Me refugio en ella y 
en su seno me escondo.



Escucho a los animales en la lejanía,
y siento el miedo que no sé
si ellos sienten, solos, en la intemperie,
al descubierto.

La noche los ve y siento miedo.

Miedo a la soledad infinita que 
la oscuridad trae consigo.
Vuelve el mundo su rostro al infinito
y nos deja solos, 
nos recuerda así que no somos nada, 
nada en el universo. 

martes, 16 de abril de 2013

Alcalá en abril

Camino por unas calles por las que nunca tus pies han pasado,
y, sin embargo, tienen impregnado tu recuerdo
en cada acera, en cada letrero
o en cada gota de agua que salpique la fuente.

Los rayos del sol van calentando las piedras
y nuestras cabezas,
y como lluvia de oro derraman tu presencia por doquier.

Te llevo cargado,
mas eres liviano como una suave pluma
agitada por el viento.
Ese viento, que alborotando mi pelo,
descuidado y con disimulo,
me susurra tu  nombre en secreto.

domingo, 14 de abril de 2013

Erato

                                     
Un ÚNICO sentimiento,
expresado de mil maneras diferentes.

De ellas solo hay un modo desgarrador.

Narciso enamorado de su propio reflejo,
y el amor solo es feliz si se comporta como Narciso.




Te amo,
mas de nada me sirve,
solo de sufrimiento,
pues no veo en tu imagen mi reflejo. 

Y de esa ceguera
nacen los versos más intensos.
De las profundidades del más penoso desamor,
repetido una y otra vez,
se manifiesta el arte del modo más hermoso.

Y así, de ese pesar que comenzó un día
sin darme cuenta.

Sin darme cuenta...

Envuelto en una sábana de aromas,
de huracanes y de recuerdos,
de abrazos, de palabras y esplendores
ya sé quién eres, 
sé a qué has venido,
a arrancarme por dentro,
a ver, aún sin ti, mi reflejo. 


miércoles, 3 de abril de 2013

El abrazo

No todos los abrazos son iguales.

Hay abrazos que asfixian,
que retuercen y te ahogan en tu propio aliento.

Pero hay unos abrazos...

Hay unos abrazos gigantes,
inmensos y absolutos.
Abrazos que te llenan el pecho,
la sonrisa y hasta la cobija de aire fresco.


Abrazos que te acogen en el seno de un mundo abrigado y cálido,
donde el tiempo se detiene y el sonido cesa.

Me abrazas y me dejo abrazar,
y vamos más allá del entorno físico,
trascendemos las leyes del tiempo y del espacio
y nos sumimos en un abrazo universal.

lunes, 1 de abril de 2013

Una casa

Sigo con la mirada el camino que lleva al umbral
del abismo que nos aleja del mundo.  

Sigo con la mirada, tras los cristales, 
el sendero que me une y al tiempo me separa de ti,
el camino escoltado por el estanque y el limonero
que deja caer sus frutos,
amarillos y aromáticos en un agua,
que imagino límpida,
sin mancha, virginal. 

Cruzo ese umbral y eres una casa, 
en la que almaceno unos recuerdos que nunca tuve,
en los que vivo una vida que no es mía. 

Eres un lapso al margen de todo. 

Veo como se alejan y nos dejan solos en un universo creado solo para mi,
en un continuo espacio - tiempo que se interrumpe
y forja uno nuevo que discurre paralelo;
sólo es mío,
y el tic tac ronco y hueco del reloj deja de existir.

Ya no soy yo;
aquí no soy yo.
Soy esa persona que solo existe
para ese  mundo nuevo y esa casa.

El viento que nos envuelve de nuevo en un remolino,
será el que cuando no estés,
me recuerde con su abrazo tu pasión, tu devoción.

Allí será donde te busque,
en el viento que en las noches primaverales
me traiga tu aroma, tus manos y
tu aliento sobre mi piel.


viernes, 22 de marzo de 2013

Contigo


Inmersa en una eterna espera.
Sumergida en mares de melodías.
Devorada por las espumas de tus cadencias
que me dirigen hacia los fondos abisales,
cubiertos de los despojos de mis amores...
que se fueron hundiendo y ahogando poco a poco.
Escuchando el tic tac ronco y hueco del reloj,
como un son, como un eco,
que paciente pero intransigente
te siguió esperando, y aún lo hace.
Y cree que te encuentra en las canciones,
en un pentagrama de no sé qué notas
desordenadas,
buscando con la cordura perdida,
el camino que perdió no sé cuándo,
no sé dónde. 

A mi amigo Miguel Ángel que aún sin vernos, aún sin hablarnos, comparte conmigo el sentir de mis palabras, y el devenir de mis días. Gracias Miguel.

jueves, 14 de febrero de 2013

Todo o nada

Quiero mirarme en el brillo de tus ojos
y quedarme atrapada en él.

Que al mirarte sea a mí misma 
a quien ahí vea. 

No quiero conformarme con menos...,
no voy a conformarme con menos.
Aunque el precio que pague sea alto,
aunque el precio que pague sea
pasar la vida sin nunca verme en ese brillo.

Para el corazón, o es todo o es nada, 
lo demás solo mediocridad.

domingo, 3 de febrero de 2013

Laberintos



Camino absorta por la senda que va apareciendo.
Prendida a un fino hilo que ni dorado ni policromado,
pero fuerte,
fuerte como el coraje de la madre,
como el viento en el huracán.

Un hilo que dirige el camino,
quizás equivocado o
quizás no,
yo solo sé que lo sigo.
Y cada vez que me levanto
y lo emprendo,
dejo en suspenso todo el resto,
y cada fibra de mi ser se entrega
al desvarío,
al desconcierto.

miércoles, 30 de enero de 2013

Lluvia III: Recuerdos

Días nublados en el lugar que habitamos.

Y parece que esa desolada soledad de las calles
nos cala a todos hasta los huesos y,
reclama recuerdos.
Recuerdos de un verano trasnochado,
gastado del uso y el deseo.
Recuerdos de color y de un tiempo que,
a pesar de lo sentido,
nunca fue mejor.

Porque siempre llueve,
siempre llueve en el escenario.

domingo, 27 de enero de 2013

Lluvia II: Hora gris

Camino durante el atardecer grisáceo,
húmedo y triste, de una tarde
de finales de enero.
Cuando los ojos sienten una pequeña dificultad
en ver bien lo que rodea.



Hora gris,
que con la mirada puesta en la lejanía,
siguiendo la senda que marcan las farolas
de la carretera,
recién encendidas,
divisas entre los rojos y verdes,
amarillos y anaranjados del tráfico,
disperso y relajado
del sábado que, a última hora,
nada tiene que hacer,
una gran nube que se levanta del horizonte,
a esta hora de la tarde:
violeta, rosa y azulada.
Dominando el mundo,
el anhelo y la mirada.

Combinación extraña de nubes y frío,
lluvia y fin de semana.

sábado, 26 de enero de 2013

Hay veces

Rabindranath Tagore
Hay veces que andas buscando.
Miras a derecha y a izquierda.
Lees palabras sabias,
y escuchas experiencias imposibles.

Pero nada de eso importa,
tú sigues buscando.


Buscas respuestas o buscas caminos,
puede que lo que estés buscando
sean las propias preguntas.

Vas de paso a salto,
de lapso de tiempo a hierba escondida
en un rincón,
esperando la estación adecuada.

Y aunque todo parece tener sentido
una brizna de viento que pasó,
desordenó todo un poco a su paso.

Y de nuevo la salvación
aparece en el lugar donde la andas buscando.
Palabras, palabras, palabras
puras e impías,
dignas o retorcidas,
compañeras y amigas.

Unos ojos que no pertenecen a este a mundo
de improviso te miran, te atraviesan
y te hablan:

"¿Qué es esto que me aprieta el pecho?
¿Mi alma que quiere salir a lo infinito,
o el alma del mundo que quiere
entrar en mi corazón?"  (R. Tagore)

Saberlo lo sabes,
pero en ese momento, recuerdas:
que existe un hilo que te ata
a algo más grande más allá de ti mismo
y de la misma vida.

jueves, 17 de enero de 2013

Lluvia I: Tristeza en los soportales


YO NO SÉ LO QUE BUSCO ETERNAMENTE
Yo no sé lo que busco eternamente
en la tierra, en el aire y en el cielo;
yo no sé lo que busco, pero es algo
que perdí no sé cuándo y que no encuentro,
aun cuando sueñe que invisible habita
en todo cuanto toco y cuanto veo.
¡Felicidad, no he de volver a hallarte
en la tierra, en el aire, ni en el cielo;
y aun cuando sé que existes
y no eres vano sueño!
                                                                                                                         Rosalía de Castro
Tristeza mía
que viene a visitarme de cuando en cuando.

Tristeza en la mañana,
tristeza en el cielo,
tristeza en los campos,
en el aire,
en los pasos que acompañan al caminar.

Tristeza de invierno recién estrenado,
y tristeza de ruedas que surcan el asfalto empapado.

Tristeza que ralentiza el circular de la sangre por mi cuerpo
y embota mi sentir, mi pensar.

Vuelve la niebla, y vuelve la lluvia,
vuelve el frío y ese sentimiento culpable
de estar a salvo en casa,
con la congoja en el estómago
de esas pobres almas que no lo están,
y nunca lo estarán,
pues son pobres esclavos de la calle
cumpliendo castigo
aunque nunca fueron culpables.

Tristeza que viene,
y siempre pensé
que compartida, celosa y sola,
se iría.
Pero esa tristeza soy yo,
tristeza amiga.
Me acompaña de forma azarosa.
Y compartida o no,
es mía, y
quizás, mi máximo don.