viernes, 21 de marzo de 2014

Génesis 3,19

Y quién conocerá al hombre.
Costilla intrincada en la tierra
a la que no desea el bien.
Su color es el de la tristeza,
la tristeza amiga que nació con él.
Lágrimas en las que desembocan
las risas y las penas.

Hay veces en que la muerte me viene a visitar
aunque nunca dice palabras,
solo trae aires de otros tiempos
que en esta vida
nunca llegaré a conocer.
Despliega su capa sobre mí
y me reconforta
recordando que tengo un hogar al que regresar.

"Con el sudor de tu rostro
comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eres,
y al polvo volverás."  Génesis 3,19

domingo, 9 de marzo de 2014

Peter Pan o el tiempo que se ha ido I


Echada indolente en la esquina de la calle.

La esquina de la calle por la que sueles
pasar de largo cada día.

Pasas de largo y yo te miro de reojo.
No acierto a ver si tú me miras a mí,
¡tu caminar es tan rápido!



Y una presión en el pecho me intenta ahogar
cuando sin poder retenerte
el deseo es febril,
pero huyes y desapareces por el otro quicio
de la casa en ruinas donde no me
atreví a esperar.

Con gritos sordos es como yo me lamento
por el agujero que dejas cada día en mi entraña.
Inmenso el desespero por una vida que pasa,
unos recuerdos que incitan a revivir
una realidad que ya no existe, ya no es,
y, sin embargo, está.
Ya no eres quien solías,
ya no soy quien solía ser,
ya no seré quien quería llegar a ser.

Es tu juego,
y no me he dado cuenta de la forma
en que he entrado en él. 




lunes, 3 de marzo de 2014

Condenados



En cada suspiro una lágrima,
en cada lágrima un suspiro,
un viento que lo arrastra,
una congoja,
un amigo que sufre...
un minuto que se aleja.




Una vida inmersos en un error.
El error habita entre nosotros,
nosotros mismos somos el error.
Un error cometido por todos y cada uno
que poblamos esta tierra.

Pobres inocentes vienen al mundo
condenados,
inconscientes aún
de sus grilletes
impuestos por el mismo error.

Un error que dirige la vida,
una vida que no es vida,
solo un transitar desquiciado
por las manillas de un reloj.