viernes, 27 de junio de 2014

Bóveda o de la regeneración II

Cuando abrí el primer ojo
ya había hecho la mitad del camino,
cuando abrí el otro,
ya había regresado,
con tristeza y el corazón de ausencias lleno.

Los pinos que me apuntalaban
yacían en el suelo mutilados,
deshonrados.
Los amigos que me arrancaban la alegría
por allí no habían pasado.



No sentí el crujir de las ramas
ni la caricia del viento en sus hojas,
pero...

pero vino el agua de lluvia a salvarme,
a caer incesante tras de mí sin mojarme,
aunque empapando
sin piedad al magnífico roble,
que con serenidad y pausada fortaleza,
me recordó que el camino está plagado
de encuentros y desencuentros,
de partidas y llegadas...,
que este año no era el año del amigo
sino de la sangre,
para la que se abre un nuevo camino.

Y acompañada toda la senda por el jabalí,
que vino a recibirme,
y por el águila que vino a custodiarme,
comprendo que la vida es solo

"Felices encuentros,
Felices partidas y
Felices reencuentros."

Que la comprensión es algo que no es nuestro
que tan solo es patrimonio de los Dioses.  

A Elena, y a todos los que conforman mi refugio.

martes, 17 de junio de 2014

De qué estamos hechos

De qué estamos hechos.

La familia reunida alrededor del fuego,
estrechando amores,
uniendo lazos.



Se pelean, se insultan,
se faltan y se engañan, pero...

de qué estamos hechos.

La familia reunida alrededor del fuego.
El fuego que quema,
también el que purifica.

De qué estamos hechos.

Odios y afectos
reunidos alrededor de la mesa,
donde padre y madre imponen su orden
o donde en el medio se debaten.

Pero de qué estamos hechos.

Del calor que va quemando las venas
por las que circula la misma sangre...

No sé de qué estamos hechos.

Sólo la muerte los une,
esa misma que nos separa.

viernes, 6 de junio de 2014

Nuada


¡Oh, Espíritu del Viento,
eleva mis lágrimas al Comienzo. 
Llévatelas lejos de aquí.
Lejos, donde estaba quien
al beberlas conocía su sabor!

¡Oh, Espíritu del Viento!
Eleva mis penas al Origen.
Juega con ellas y hazlas carcajearse
de mi falta de fe!

¡Oh, Espíritu del Viento,
busca entre los despojos abandonados,
algo que devuelva a los días
aquel sabor Virginal!